EVOLUCION DEL PENSAMIENTO ECONOMICO Y SU FORMA DE VER EL CRECIMIENTO Y EL DESARROLLO

Al igual que otras ciencias la economía no parte nunca de cero sino que por el contrario gracias a los esfuerzos de diversos investigadores se han producido una variedad de marcos conceptuales y de sistemas analíticos en los cuales se marcan una gran diferenciación a raíz de la realidad que observaron en el momento y la descripción que le hicieron. Este hecho muestra que en la economía se ha llegado a una elaboración de una terminología especializada; que en base a esos cambios a los que se ve expuesta la sociedad llega un momento en que las teorías se enfrentan a la falsacion, lo cual conlleva al mejoramiento del marco conceptual, aunque se debe tener en cuenta que cada unas de las teorías desarrolladas siempre marcan una diferenciación en su fin. Como planteaba Kuhn, “en la medida en que su único acceso para ese mundo se lleve a cabo a través de lo que ven y hacen, podemos desear decir que, después de una revolución, los científicos responden a un mundo diferente”.

De tal manera, a raíz de las diversas situaciones por las que han pasado los países, estos han optado por la adquisición de una teoría que les permitan salir de su estado, pero como es bien sabido, y se menciono anteriormente, las teorías han ido evolucionando, ya que por mas que gran parte de los gobiernos han tratado de acomodarlas dentro de su territorio, olvidan por un instante que estas fueron desarrolladas bajo un contexto muy diferente y en su gran mayoría se han vuelto obsoletas, han sido modificadas o no funcionan por si solas, debido a los cambios socio-económicos del mundo. Por tal motivo para entrar en materia, a continuación se enunciaran las diversas teorías que forman parte del recorrido que ha tenido toda la economía a partir de su aparición.

Las teorías económicas se remontan a la época de los griegos, que aunque en ese momento no se conocía a esta ciencia bajo el concepto de economía, se presentaban nociones de esta índole. Por tal razón los primeros que se enfrentan a darle una explicación a los hechos económicos los estudiaban bajo una óptica ética o moral. Se dedicaban a juzgar moralmente temas tales como el tipo de interés, el justiprecio o las relaciones laborales amo-esclavo. Manteniéndose en vigencia hasta la llegada de la Edad Media.

Posteriormente, en el siglo XV surge el mercantilismo, en donde se le empieza a recomendar a los gobernantes medidas políticas que permitan al país obtener mayores riquezas y la economía mundial se mueve bajo el principio: “el enriquecimiento de uno implica necesariamente el empobrecimiento de otro”, y es aquí donde se vio afectado el mundo recién descubierto, el cual se enfrento al colonialismo o dominación política de los países “mas avanzados” y poderosos que extrajeron todos los recursos que poseían estas colonias y los volvieron dependientes de ellos; dando pie a la creación de una brecha mayor de desigualdad entre las diferentes naciones, dirigiendo las políticas a el fortalecimiento de la producción interior y  la reducción del proteccionismo del resto de los países. Basaron, erróneamente, su riqueza en la simple acumulación de metales nobles, aunque en ese momento el fulgor en todo el mundo radicaba en la obtención de oro, el cual gracias a los hallazgos de las ricas minas americanas impulsaron fuertemente el desarrollo de los grandes capitales, y se dedicaron al estudio del dinero, considerándolo como una mercancía cuyo valor, inevitablemente, viene dado por su escasez o abundancia relativa; dando comienzo de esta manera al primer juicio acerca de la teoría cuantitativa del dinero, la cual fue refutada y modificada. Además del uso de modo permanente de las letras de pago, cheques, pagares y otros documentos de crédito.

Mas adelante, a mediados del s. XVIII, en donde Inglaterra empezó a coger fuerza como una poderosa potencia política, un grupo de intelectuales franceses dirigidos por F. Quesnay, proponen un esquema coherente del funcionamiento del sistema económico, el tableau economique y consideran que la riqueza circula entre tres grupos sociales: la clase productiva (los agricultores), la clase estéril (los artesanos y comerciantes) y los propietarios (la nobleza, el clero y los funcionarios). Además según los economistas de este siglo existe un orden económico regido por leyes propias y el equilibrio entre la demanda (compradores) y la oferta (vendedores) se logra mediante la libertad individual en la producción, el comercio y el trabajo. Se recomendó al gobierno (a diferencia de los mercantilistas) que pusiera fin al control y el monopolio del Estado, debe mantener este Orden Natural mediante tres reglas: el derecho a la propiedad, la libertad económica (el laissez faire, laissez passer) y la seguridad en el disfrute de esos derechos y libertades. Por otro lado sostenían que la riqueza de las naciones no depende del oro y la plata sino de la tierra y agricultura. La tierra no es todavía el capital aun es un modo de su existencia particular. La fisiocracia es de modo directo la descomposición económica de la propiedad feudal, pero debido a ello es la restauración de esta, con la diferencia de que su lenguaje ya no es feudal, sino económico.

No obstante es a partir de La publicación del libro “La Riqueza de las Naciones” de Adam Smith en 1776, que se dio origen a la Economía como ciencia. Su preocupación principal fue el crecimiento económico y temas relacionados como la distribución, el valor, el comercio internacional, etc. Afirmó que la riqueza la proporciona el trabajo pero coincidió con los fisiócratas en reclamar libertad comercial, libertad individual para contratar el trabajo sin sujetarse a las normas de los gremios aun existentes, libertad para comprar y vender, se sujetaba en un liberalismo económico. En otras palabras el Estado debía privarse de entrometerse en la economía ya que había una mano invisible que convertía el esfuerzo de lo hombres en beneficios para todos.

Adam Smith tuvo muchos seguidores que componen la llamada escuela clásica. Malthus, estudiando la población, el cual aunque en su época fueron muy controversiales, actualmente están tomando gran apogeo debido a la sobrepoblación por la que se esta viendo enfrentada los diferentes países, dificultando la garantía del bienestar a la población ya que esta en su gran mayoría esta en la pobreza y miseria. Por otro lado, Ricardo baso su estudio en las rentas, para el cual el trabajo relativo es lo que determina el valor del bien y en donde el capitalista debía llevarse la mayor parte de los beneficios, posteriormente los obreros y para terminar los terratenientes ya que eran los menos productivos. Además consideraban que la fase de crecimiento acabaría en un Estado estacionario, en el que los trabajadores recibirían como salario la cantidad estrictamente necesaria para su subsistencia.

Karl Marx, discípulo de Ricardo de acuerdo a la teoría que elabora, predice la evolución socioeconómica futura e invita a los trabajadores a participar activamente acelerando la transformación del sistema. Por otro lado, una categoría primordial que contribuyo al desarrollo de la teoría marxista fueron las fuerzas productivas, integradas en la base social, son examinadas en su acción de correlación y contradicción con las relaciones de producción. En donde las fuerzas productivas se constituyen mediante la articulación de fuerzas humanas con los instrumentos que actúan en la producción. Integran la estructura de la división del trabajo (trabajos útiles, valores de uso) y en las relaciones de cambio se manifiestan como trabajo abstracto general materializado en el valor de cambio de las mercancías; La plusvalía es la diferencia entre el valor de las mercancías producidas y el valor de la fuerza de trabajo que se haya utilizado.

La división del trabajo aumenta la fuerza productiva del trabajo, la riqueza y el refinamiento de la sociedad, empobrece al obrero hasta hacer de el una maquina. Además el trabajo arrastra la acumulación de capitales y por consiguiente la prosperidad creciente de la sociedad, hace que el obrero dependa más del capitalista ya que estos se mueven bajo una figura de dioses privilegiados y ociosos, en todas partes superiores a los trabajadores y le imponen leyes. En otras palabras las fuerzas del sistema incitan a la clase superior a una incesante acumulación de capital, provocando una reducción en la tasa de beneficios y concentrando el capital en pocas manos.

El marxismo atemorizo a muchos gobiernos y estos cambiaron de política, el miedo a las revoluciones, las huelgas y los desordenes, obligaron a los Estado abandonar el dejad hacer, dejad pasar y a reglamentar las relaciones entre los patronos y trabajadores. Muchas de las medidas favorables a los trabajadores  fueron dictadas por conveniencia para asegurar los votos del proletariado, factores que empezaron alejar a las naciones de las consignas del marxismo, trayendo posteriormente grandes crisis y problemas económicos a raíz de los costos que traían consigo el proceso de transición. Además de la perdida de relaciones diplomáticas con otras naciones.

Sin embargo, la primordial doctrina que surgió de los clásicos fue el marginalismo también denominados neoclásicos. Esta escuela se origina con Carl Menger, Leon Walras y William Stanley Jevons. Dentro de los temas tratados por este grupo de teóricos se encuentra los conceptos de coste de oportunidad, coste marginal, la utilidad marginal y equilibrio general que siguen siendo hoy el cuerpo principal de los manuales de economía. En donde según los estudios realizados por ellos, son las conductas de los productores y los consumidores, tratando de maximizar sus beneficios y su utilidad las que conducen a una situación de equilibrio general. Esto da pie al desarrollo de teorías microeconómicas, dentro de las cuales se da explicación al precio de todas las cosas como un resultado del equilibrio entre su oferta y su demanda.

Los  países de occidente sufrieron la más grave crisis económica conocida como: la Gran Depresión, situación que no tenía explicación dentro de las teorías enunciadas por los marginalistas. Por tal medida sale a relucir J.M. Keynes con su libro “Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero”, influyendo en gran medida en la forma de vida de las sociedades industriales tras la segunda Guerra Mundial. En su texto cumbre planteaba que las decisiones de ahorro las toman unos individuos en función de sus ingresos mientras que las decisiones de inversión las toman los empresarios en función de sus expectativas, por tal medida no hay una razón por la cual el ahorro e inversión deban coincidir. También se esboza que cuando las expectativas de los empresarios son optimistas, amplios volúmenes de inversión estimulan una fase expansiva, pero en caso contrario, cuando las expectativas son contraproducentes la contracción de la demanda puede ocasionar una depresión, sin embargo en esta situación, el Estado puede impedir la caída de la demanda aumentando el gasto público.  Medida por la que optaron los gobiernos de los países en crisis en la que poco a poco aumentaron el peso del sector publico.

Una característica primordial dentro del enfoque de Keynes es la importancia excesiva  que le da a lo que sucede a nivel coyuntural, y le presta menos atención a los efectos de largo plazo. Hay una famosa frase de Keynes según la cual: “El tal largo plazo es una guía equivocada para los asuntos actuales. En el largo plazo todos estamos muertos”, es más apropiado buscar un fin inmediato que uno distante, ya que detrás del primero hay un argumento de más peso y una mayor probabilidad de lograrlo.

Keynes consideró su teoría más ‘general’ que la clásica, puesto que contemplaba la opción de repercutir en la actividad económica por vía de un aumento dinero circulante y una disminución en la tasa de interés, por medio de una intervención por parte del Banco Central. La vigencia de este tipo de política es de corto plazo, ya que se plantea que en un horizonte más largo el dinero es neutral frente a la producción, y lo único que en definitiva aumenta son los precios.

Por otra parte en toda ocasión al pensar en una economía, los analistas, los banqueros, los empresarios y la prensa se centran en el tamaño y la evolución del PIB la cual es una actitud natural, pues este indicador representa el valor creado por una economía en un año determinado. Sin embargo, no es confiable aplicar este énfasis al momento de determinar qué es lo mejor para un país en el largo plazo; esta afirmación se nace de una venerable tradición de pensamiento, inspirada por Keynes, en la cual el interés primario de la economía, de la política económica y de las autoridades debe ser el corto plazo.

En suma, el enfoque desarrollado por Keynes tiene al mismo tiempo la virtud y el defecto de ser fácil y rápidamente aplicable, y de tener visibles consecuencias en el corto plazo. Su efectividad lo hace atractivo para tomadores de decisiones, académicos y burócratas, ocupados en aconsejar una vía para la política económica que tenga efectos en ese lapso. También fue la teoría keynesiana de gran acogida por todas las universidades occidentales, quienes la adoptaron como un paradigma dominante.

Posteriormente fue Paul Samuelson quien realizo la síntesis teórica entre las diversas corrientes, dando lugar al neokeynesianismo como una fusión de la teoría neoclásica con la keynesiana. Algunos economistas, los llamados postkeynesianos, consideran sin embargo que las ideas de Keynes fueron excesivamente deformadas por esa fusión y por los vulgarizadores y que en su forma original aún tienen mucho que aportar para comprender el funcionamiento de la economía. Samuelson en gran parte presenta similitud con modelos de crecimiento económico como el de Solow, el cual ha tenido gran intervención en las políticas de los países. En este se plantea que la tasa de crecimiento per. capital esta determinada solamente por cambios exógenos de la tecnología. Países con mayores tasas de crecimiento son aquellos que han experimentado mayores avances tecnológicos. En donde bajo el manejo de una función Cobb Douglas, además de existir las variables que corresponden a el capital (K) y el trabajo (L), en donde según la proporción de estos factores se presentaran un crecimiento a escala decreciente, creciente o constante, coexiste un tercer factor que es el tecnológico, el cual es denominado “el residuo de Solow”; por otro lado, se esboza que la tasa de acumulación de capital no tiene incidencia en la tasa de crecimiento de largo plazo, es decir, países con mayores tasas de ahorro e inversión tendrán un mayor nivel de ingreso, pero no una mayor tasa de crecimiento en el. Así, factores tales como distorsiones internas, impuestos, aranceles, composición de la inversión, etc., no son relevantes, bajo el modelo neoclásico (al cual hace parte Solow), para explicar la tasa de crecimiento de largo plazo.

Bajo estos preceptos, una segunda implicancia del modelo neoclásico es que los países tienden a converger a lo largo del tiempo. Esto es, los países pobres durante el período de transición tenderán a crecer a tasas mayores que los países ricos, de manera que sus ingresos per. Cápita se irán igualando. Es importante recalcar que en el largo plazo, si la tasa de progreso técnico es la misma, crecen a la misma tasa. Otra implicancia del modelo es que en economías abiertas el capital fluye de países ricos a pobres. En efecto, los países pobres tienen menor capital, por tanto su retorno es mayor, lo que incentivará la entrada de capitales. Además, en este modelo no hay una relación entre la tasa de crecimiento de la población y la tasa de crecimiento per. cápita de largo plazo.

No obstante, otra de las teorías del crecimiento económico, que tuvo gran fuerza e influencia en la economía contemporánea fue la planteada por Harrod y Domar, los cuales basaron su estudio en las condiciones que se tienen que presentar para que una economía entre en una senda de crecimiento equilibrado. Según su modelo, un país que encuentre ese trayecto será una casualidad histórica. Esta teoría fue punto de partida para entrar hablar del concepto de desarrollo, pero solo se habla de las economías que han están en ese estado. Las fuentes del modelo de Harrod, se desarrollaron a partir de lo planteado por Ramsey, en donde el crecimiento económico partía del cálculo de las variaciones que se presentan en la economía y como estas son óptimas; modelo que seguidamente fue retomado  por otros pensadores como Cass y Koopmans.

El modelo Harrod – Domar también tiene una base situacional de crisis como la que se presento con la depresión que se llevo a acabo para los años de 1929 – 1933, la cual trajo un problema a las economías mundiales, las cuales como se mencionó anteriormente, se vieron en la necesidad de implementar estrategias que les condescendieran salir de la crisis que dejo la coyuntura económica y para lo cual Ardo y Keynes aportaron una solución al problema.

Dentro de una corriente muy diferente a las enunciadas anteriormente se encuentra a los monetaristas. Conocidos también como la llamada Escuela de Chicago, la cual era liderada por Milton Friedman. Este tipo de teóricos  mantuvieron un espíritu crítico, condenando la discrecionalidad en la política económica el excesivo peso del Estado, y proponiendo alternativas basadas en las más tradicionales medidas de tipo monetario, al contrario de Keynes que manejaba sus políticas respecto a la Demanda agregada. La crisis económica de los años setenta del siglo pasado, al presentar simultáneamente inflación y paro, algo inexplicable para los esquemas keynesianos, les dio la razón en muchas cuestiones.  Por otro lado a finales del siglo diecinueve y principios del veinte un grupo de economistas americanos desarrollan un método de análisis de la realidad social que se conoció como la escuela institucionalista. Destacan estos autores el papel que tienen en el sistema económico los hábitos de conducta y de pensamiento de la comunidad que quedan plasmados en las instituciones sociales. Las críticas de T. Veblen de las conductas típicas del capitalismo están revestidas de un acerbo y divertido sarcasmo. Aunque durante mucho tiempo se consideró que era una corriente de pensamiento “extinguida”, su influencia siguió presente en mayor o menor medida en un gran número de economistas contemporáneos.

En conclusión, haciendo un cuadro comparativo, se puede decir que en la Economía Clásica, el Estado debe cumplir una función subsidiaria, debe dar lo que el mercado no da: Justicia, Defensa e Infraestructuras. La Economía Neoclásica y Keynesiana, tienen una idea de Estado más intervencionista. Debe dar lo que no da el mercado y corregir los “fallos de mercado”. Los neoclásicos se centran en el aspecto microeconómico, en los agentes individuales, y los keynesianos añaden la intervención correctiva en un mundo dinámico y macroeconómico, no para corregir los fallos de mercado sino para luchar contra los ciclos económicos.

El papel del Estado es secundario, solo interviene tras el mercado. La Economía del Desarrollo tiene una concepción de las funciones del Estado diferentes, pues se planifica como políticas de industrialización, entonces dirige y no corrige. Suplanta al mercado para dar lo que falta.

Aquí se desmarca de la teoría económica convencional y de la marxista. Al dar el papel de pilotar el desarrollo no solo rompe con el papel clásico y con los posteriores, sino también con la economía marxista: el Estado no es algo abstracto y se identifica con unos grupos de interés, como afirmaba Marx. El Estado, en la economía del desarrollo, esta para defender los intereses del país, no de un grupo o de una clase social, es una concepción más benevolente.

Esto no quiere decir que la preocupación por el crecimiento de largo plazo deba reemplazar por completo a aquella por el ciclo económico. Un balance entre estos dos polos constituye la prueba ácida para la política económica. Estabilidad y crecimiento van juntos. Pero cuando se oye hablar en exceso de la “reactivación económica”, se debe preguntar, en contra de Keynes y a favor de Adam Smith, si las estrategias que tradicionalmente se adoptan para impulsar la reactivación desalientan o promueven la creación de riqueza en el largo plazo. Esta última es siempre la pregunta relevante.

Por ultimo, cabe recordar que el concepto de riqueza se refiere al acervo total de recursos con que cuenta una nación en un horizonte histórico. En contraste, los conceptos de ocupación, interés y dinero son magnitudes que hacen referencia a este mes, este trimestre, este año, o a lo sumo este gobierno. Si bien el concepto de riqueza es más intangible y abstracto que el de empleo, eso no lo hace menos relevante como guía de política. Es claro que Keynes puso el énfasis en lo que sucede en este año, mientras que A. Smith enfatizó lo que ocurre en todo el horizonte de planeación de un país. Así, la de Keynes más que en una teoría general, terminó convirtiéndose en una obsesión por el corto plazo.

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